Agosto 2, 2013
Traducido por Luis J. Leaño.
El 31 de Julio Ahmed Ibrahim fue sentenciado a muerte por una corte en Misrata, Libya por incitar a la violencia frente al levantamiento de Febrero 15 de 2011.
Ahmed Ibrahim, primo de Muammar al-Qaddafi, fue parte de la guardia Jamahiriya. Otros primos, tales como Omar Ishkal, Mansour Dhao Ibrahim y Abdullah Othman, jugaron un papel clave para reforzar la hegemonía en decadencia de la revolución de Qaddafi a medida que las décadas del 2000 transcurrían. El hijo de Qaddafi, Saif al-Islam, había sido encargado de un proceso de apertura económica, para lo cual había contratado un grupo de hombres con vasta experiencia en el dinero árabe del golfo, tales como Mahmoud Jibril y Shukri Ghanem (Jibril lideraría el ala política de la rebelión contra Qaddafi; Ghanem desertaría de la rebelión pero entonces caería en el Danubio en 2012, ahogado en uno de los finos trajes que siempre usó). Ahmed Ibrahim, percusor de la tribu Qaddadfa y de Qaddafi el viejo, rechazó las reformas que eran empujadas por Ghanem y publicamente chocó con él en varias ocasiones. Cuando el intento de Ghanem por privatizar la economía socavó los intereses que Qaddadfa mantiene en ciertos sectores, como la compañía de transporte marítimo sostenida por Hannibal Qaddafi, Ahmed Ibrahim aparecería como dirigente. Realmente no lo era. Era leal a los Qaddafi, y lo fue fieramente cuando la rebelión contra el régimen se produjo en 2011.
Ahmed Ibrahim fue capturado con Gadafi en Sirte después de que un ataque de la OTAN afectó su convoy. Fue Ibrahim quien dirigió las oraciones fúnebres luego de que el cuerpo de Gadafi fue trasladado para ser enterrado en un sitio secreto en el desierto. Puesto preso por la milicia Misrata, la suerte de Ibrahim ya estaba sellada. Esta milicia ejercía un odio feroz contra las fuerzas de Gadafi y de su pueblo, y fue en sus manos que Gadafi se enfrentó a su horrible final. Un reporte de la ONU de Marzo de 2012, mostró que Gadafi fue capturado vivo después de ser lesionado, agitando un turbante blanco como bandera de rendición. A pesar de la existencia de un video tomado desde un teléfono celular que lo mostraba siendo empujado y a pesar de la fanfarronería de los miembros de la milicia, la comisión liderada por el jurista canadiense Philippe Kirsch "no pudo confirmar que la muerte de Gadafi fue un asesinato y considera que una investigación adicional es necesaria". Tal investigación adicional no se llevó a cabo. Lo que un miembro de la comisión dio a entender en privado es que es casi seguro que Gadafi se enfrentó a una ejecución extrajudicial. Si esto es así, entonces la fe en el proceso Misrata sería muy poco. La decisión de la corte de Misrata no es definitiva. Debe ser ratificada por la Suprema Corte Libia.