Andrew Friedman.
Marzo 12, 2025
Al regresar a Manila luego de su viaje a Hong Kong el 11 de Marzo, el ex presidente filipino Rodrigo Duterte fue detenido por la policía, acatando una orden de la Corte Penal Internacional. La orden establece (según una revisión del documento por parte del New York Times), que el ex presidente fue responsable de asesinatos “generalizados y sistemáticos”, cuando era presidente y cuando era alcalde de la ciudad filipina de Davao. De acuerdo con el Estatuto de Roma, estos asesinatos equivalen a crímenes contra la humanidad.
Si bien el presidente Duterte no es el primero en ser acusado por la CPI, si resulta ser el primero en ser arrestado bajo una orden de este tipo. Otros acusados incluyen al presidente ruso Vladimir Putin, al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, al expresidente sudanés Omar al-Bashir y al líder de la Junta de Myanmar, Min Aung Hlaing. Estas acusaciones (sin arrestos correspondientes), implican importantes estudios sobre factores geopolíticos que a menudo obstaculizan la justicia penal internacional, como la falta de acceso a los acusados, las alianzas y presiones nacionales o regionales.