Travis Roberts
Traducido por Luis Leaño
En el último informe de Dranginis, El gran robo global: procesar el crimen de guerra del pillaje de los recursos naturales en la República Democrática del Congo, Dranginis ofrece una mirada al interior del por qué el robo generalizado de minerales en el Congo ha pasado sin castigo, y cómo los responsables políticos y los profesionales del Derecho pueden ayudar. El gran robo global es el resultado de una investigación en el Congo, La Haya, y Washington DC, incluyendo docenas de entrevistas con abogados congoleños, fiscales internacionales y comunidades locales afectadas por el pillaje y la violencia que genera.
Debajo de los bosques, colinas y ríos de la República Democrática del Congo se encuentran miles de millones de dólares en riqueza mineral, que es comercializada ilegalmente a través de redes criminales sofisticadas. Todos los años, esos recursos son robados y comercializados por ganancias lucrativas para algunos de los peores criminales del mundo y sus aliados, incluyendo a líderes rebeldes y comandantes del ejército. Este robo a gran escala genera violentos crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, y constituye un crimen de guerra per se, llamado pillaje. Sin embargo, no está siendo procesado por los tribunales en el Congo o en el escenario mundial. Grupos notorios como el FDLR, el Ejército de Resistencia y Seleka, se han relacionado con el robo de recursos naturales en la región del África central. Roban y comercian marfil, carbón, oro y otros minerales para comprar armas, municiones y suministros. Sin justicia, señores de la guerra, intermediarios y empresas se aprovechan de los recursos robados del Congo, y están libres para maniobrar y obtener ganancias en un clima de impunidad.