"Cualquier recurso a la guerra, a cualquier tipo de guerra, es un recurso a medios que son inherentemente criminales. Guerra, inevitablemente, es un curso de asesinatos, asaltos, privaciones de la libertad, destrucción de la propiedad.

"


Robert Jackson

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martes, 8 de mayo de 2018

Siete millones de migrantes torturados, dice experto de las Naciones Unidas

Nils Melzer, reportero especial de las Naciones Unidas sobre la tortura, estima que al menos 7 millones de migrantes alrededor del mundo han sido víctimas de tortura.

Al presentar su reporte externo anual al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Melzer dijo haber encontrado una amplia prevalencia de tortura y otros abusos en la población de migrantes irregulares.

"De acuerdo con un reciente estudio,  dependiendo del contexto,  la confirmada prevalencia de víctimas de tortura entre los migrantes irregulares alcanza hasta el 76%, con un promedio general del 27%. Incluso cuando se desconoce el subregistro generalizado y se enfocan exclusivamente los refugiados y solicitantes de asilo, se obtiene la asombrosa cifra de siete millones de víctimas de tortura ".

Melzer agrega que la cifra de 7 millones es probablemente la punta del iceberg.

El investigador urge a los Estados y a la CPI evaluar si la situación amerita la formulación de cargos por crímenes contra la humanidad o crímenes de guerra.

Esta tragedia humanitaria de los migrantes y las tensiones políticas relacionadas,  no está vinculada a los movimientos de población,  sino a "nuestro fracaso para responderles y para asumir nuestra responsabilidad colectiva".

"Volteamos la mirada ante el sufrimiento de millones de personas",  -agregó Melzer-

lunes, 28 de julio de 2014

Derecho Internacional, moral y derecho de legítima defensa .

Por Toby Cadman*

Traducido por Luis Leaño.

El 23 de julio de 2014, el saliente Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Navanethem Pillay, condenó la escalada de acciones militares en Gaza, señalando que ambas partes podrían haber cometido crímenes de guerra. En una sesión de emergencia el Consejo de Derechos Humanos de la ONU condenó tanto el ejército israelí y a Hamas por no proteger los civiles. Afirmó que … "parece que hay una gran posibilidad de que el derecho internacional haya sido violado, en una forma que podría constituir crímenes de guerra."

El ministro de Justicia de Israel, Tzipi Livni respondió que las acciones de Israel eran acordes con el derecho internacional.

Funcionarios han confirmado que más de 750 palestinos y 33 israelíes han muerto en los últimos 17 días. De acuerdo con el jefe humanitario de la ONU, Valerie Amos, 119.000 personas están refugiadas en escuelas de la ONU sufriendo de falta de alimentos y agua potable, convertiendose la situación en un problema grave. Lamentablemente, un ataque a una de las escuelas dirigidas por la ONU en Gaza ha dejado 15 personas muertas y más de 200 heridos.

jueves, 8 de mayo de 2014

El excepcionalismo mortal de Estados Unidos

The Frontier Post

Traducido por Luis Leaño.

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU respaldó una resolución encabezada por Pakistán, pidiendo a todos los Estados del mundo cumplir estrictamente con el derecho internacional en lo que concierne al uso de drones militares. Pero ¿y qué? El principal y compulsivo usuario de drones armados no rasgará la presente resolución y la arrojará a la basura usando su espada mortal de excepcionalismo, como invariablemente lo hace puritanamente a cualesquiera leyes, normas y códigos internacionales que entran en conflicto con sus intereses profundos y sus élites gobernantes, sus objetivos y ambiciones geopolíticas?  Sin duda, la propuesta de Pakistán obtuvo un respaldo decisivo. Nada menos que 28 miembros del organismo de derechos de la ONU votaron a favor de ella. Los Estados Unidos reunieron apenas seis votos, incluido el propio, para desdeñar la resolución, mientras que otros 14 se abstuvieron de manera conveniente.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Sin Justicia: La ocupación prolongada y los niños palestinos detenidos.

Por Brad Parker.

28 Julio, 2013.


Traducido por Luis J. Leaño.

Con un proceso político que sistemáticamente demanda paz sin justicia, se ha negado la justicia a los niños palestinos que viven en los territorios ocupados. 

Rara vez Israel considera a sus funcionarios o a los autores individuales, responsables por violación de los derechos humanos de los palestinos, particularmente cuando se trata de niños. La impunidad resultante otorga a las fuerzas israelíes licencia para expandir, en lugar de detener, las sistemáticas violaciones resultantes de los 46 años de ocupación militar israelí. 


La semana pasada, Wadi’a Maswadeh, un niño palestino de cinco años de la ciudad de Hebrón en Cisjordania, fue detenido por cerca de dos horas luego de que se informara, había arrojado una piedra a un carro de un colono israelí. No obstante el hecho de que bajo el derecho militar israelí, la edad de responsabilidad penal es de 12 años, , el vocero del IDF Eytan Buchman dijo que los siete soldados israelíes envueltos en el incidente actuaron apropiadamente. "Es la clase de cosas que requiere revisión para estar seguro de que todo estuvo bien".

viernes, 6 de septiembre de 2013

Siria y la responsabilidad de proteger

Por: EDUARDO POSADA CARBÓ

Septiembre 5, 2013.

Publicado originalmente en el diario El Tiempo. 

En el lenguaje académico se le conoce como R2P, abreviación moderna de su nombre en inglés: ‘Responsibility to Protect’ (‘Responsabilidad de proteger’). La expresión se originó en el informe de una comisión internacional, convocada por el gobierno canadiense, con el fin de examinar los temas del intervencionismo y la soberanía de los Estados frente a serias catástrofes humanitarias. Como podría ser hoy el caso de Siria.

Desde su publicación en el 2001, el impacto del informe ha sido significativo. La cumbre de las Naciones Unidas del 2005 acogió el principio. Meses después, el Consejo de Seguridad aprobó por unanimidad una resolución con referencias explícitas a la “responsabilidad de proteger”. El Secretario de la ONU ha publicado informes para su desarrollo. Y existen varias organizaciones internacionales con el fin de hacer efectivo el principio, como el Global Centre for the Responsibility to Protect, con sede en Nueva York.

sábado, 3 de agosto de 2013

ONU sigue insistiendo para que Israel deje de patrocinar colonos en Cisjordania.

Por Luis J. Leaño. 

Investigadores de derechos humanos de la ONU han hecho un llamado a Israel para que detenga la expansión de los asentamientos y retire a todos los judíos radicados en Cisjordania, luego de que concluyeran que esta práctica viola el derecho internacional. El reporte de la investigación que lideró la jueza francesa Christine Chanet, dice:

"Israel debe, de acuerdo con el artículo 49 de la Cuarta Convención de Ginebra, cesar todas las actividades de asentamiento sin condiciones previas. Debe inmediatamente iniciar un proceso de retiro de todos los colonizadores de los territorios palestinos ocupados (TPO)". Así mismo, los investigadores encontraron que los asentamientos contravienen las Convenciones de Viena de 1949, que prohiben la transferencias de poblaciones civiles dentro de territorios ocupados; situación que podría configurar un crimen de guerra, cuya jurisdicción corresponde a la CPI.

martes, 23 de julio de 2013

Remisión del caso Darfur fue "muy mala idea".

Traducido por Luis J. Leaño.

La antigua alta comisionada para derechos humanos de las Naciones Unidas, Louise Arbour, ha reconocido que el haber remitido el caso de Darfur a la CPI en 2005, fue un movimiento errado dada la subsecuente falta de respaldo internacional a la corte de La Haya. 

"Participé en la comisión de investigación para Darfur de la ONU. Me presenté ante el Consejo de Seguridad y el asunto se remitió a la CPI, pero en retrospectiva, me doy cuenta de que fue muy mala idea," -dijo Arbour a la publicación canadiense La Presse newspaper, que se publica en francés-. 

La Corte ha librado órdenes de captura contra el presidente Omar Hassan al-Bashir, su ministro de defensa Abdel-Rahim Mohamed Hussein, el gobernador interino de North Kordofan, Ahmed Haroun, y el líder de la milicia Ali Kushayb, quienes permanecen libres. 

lunes, 22 de julio de 2013

Srebrenica: La mayoría de edad de la justicia internacional?

Por Paul Johnston.
Embajador británico en Suecia. 

Traducido por Luis J. Leaño. 

El 11 de Julio de 1995 fuerzas serbio- bosnias masacraron 8000 hombres y niños bosnios en una porción de territorio que las Naciones Unidas habían designado como el "área segura" de Srebrenica. El Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia decidió en 2004 que Srebrenica había sido un acto de genocidio.

Mi primer trabajo en la Oficina de Relaciones Exteriores fue como oficial para Bosnia. Visité Sarajevo y el oriente del país durante la primavera de 1994.  He manejado asuntos de los Balcanes y de justicia internacional varias veces durante mi carrera. 

sábado, 22 de junio de 2013

El agua es declarada un derecho humano


La ONU reconoció el acceso al agua potable y servicios de saneamiento como un derecho humano esencial y urgió a los países miembros a que garanticen que sus poblaciones puedan ejercer esta prerrogativa. 

La resolución, propuesta por Bolivia y copatrocinada por otros 33 Estados, fue adoptada con 122 votos en favor, ninguno en contra y 41 abstenciones, entre las que destacó la de Estados Unidos, en desacuerdo con los términos de la iniciativa. 

El texto asentó que más de dos mil 600 millones de personas viven sin instalaciones sanitarias adecuadas, lo que contribuye a la muerte anual de 1.5 millones de niños por enfermedades relacionadas con el consumo de agua contaminada. 

lunes, 27 de febrero de 2012

Los accesorios del crimen

Escrito por Stephen Kinzer para El Guardian.

Traducido por Luis J. Leano

Enero de 2009

El cerebro del genocidio de Ruanda ha sido sentenciado a cadena perpetua, pero no debería estar solo en su celda.

Un tribunal internacional ha sentenciado al cerebro del genocido en Ruanda de 1994, el coronel Colonel Theoneste Bagosora, a cadena perpetua después de encontrarlo culpable de “genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra”. El veredicto sin embargo, es a lo mejor una victoria mezclada en la causa de la justicia global.

Bagosora merece sobradamente su sentencia. Los ruandeses mantienen la responsabilidad central de su propia tragedia y el condenado estuvo entre los más culpables. Poco antes de que la debacle comenzara, anunció estar preparando un “segundo apocalipsis”. Los rebeldes líderes tutsi estuvieron cerca de derrocar el régimen que él ayudó y junto con un par de docenas de camaradas decidió que lo mejor era matar cada tutsi que viviera en el país. Y casi lo logran, organizando la muerte de más de un millón de personas en un periodo de 100 días.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Una jurisprudencia en conciencia.



23 Nov 2011


Un doble estándar internacional divide la comunidad internacional entre victoriosos y vencidos.

Escrito por Richard Falk

Montreal, Canadá - Desde que los líderes alemanes y japoneses supervivientes fueron procesados ​​después de la Segunda Guerra Mundial en Nuremberg y Tokio, ha habido un gran abismo que separa la responsabilidad penal de aquellos que cometen crímenes contra la paz, crímenes de lesa humanidad y crímenes  de guerra, de las realidades de la política mundial. La ley presiona hacia la consistencia de su aplicación, concediendo mayor importancia a la responsabildad de los que tienen mayor poder y riqueza.


Las realidades de la política mundial se mueven en dirección opuesta, eximiendo a los actores políticos que juegan un papel dominante. En cierto sentido, el modelo fue codificado en los compromisos seminales de Nuremberg y Tokio en la forma de "justicia de vencedores".   Sin duda, los bombardeos indiscriminados de ciudades alemanas y japonesas por flotas de bombarderos aliados y el lanzamiento de bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki fueron "crímenes" que debería haber sido castigados si los tribunales habieran sido totalmente "legales" en su operación.


Fue el caso, especialmente en Tokio, que el tribunal permitió a los acusados ​​ser representados por abogados competentes y que los jueces evaluaron adecuadamente la evidencia alegando criminalidad, produciendo opiniones disidentes en el procedimiento japonés y una absolución en Nuremberg. En efecto, fue una medida de equidad procesal en estos juicios, en el sentido de que los acusados ​​se involucraron en una actividad que era jurídicamente deseable para criminalizar a través de la determinación de culpabilidad y la imposición de la pena.

Hubo un segundo mensaje que surgió de estos juicios: que la victoria trae consigo la oportunidad de reforzar la justicia de la historia cuando pone en evidencia la criminalidad de los perdedores en tanto que omite percibir la criminalidad de los vencedores. Y luego hubo un tercer mensaje que se ha llamado "la promesa de Nuremberg", que implica un compromiso de cumplir en el futuro con las normas y procedimientos utilizados para castigar a los líderes militares y políticos alemanes y japoneses supervivientes. En efecto, para convertir esta promulgación de la justicia de los vencedores en una verdadera justicia, se hizo de la responsabilidad penal una cuestión de derecho y no un reflejo de los resultados de la guerra o de la jerarquía geopolítica.


El fiscal en jefe de Nuremberg, el juez Robert Jackson (excusado  temporalmente de servir como miembro de la Corte Suprema de los EE.UU.), hizo de esta promesa una formulación duradera en una declaración oficial en la Corte: "Si ciertos actos y violaciónes de los tratados son crímenes, son crímenes bien sea que los Estados Unidos o Alemania los cometan. No estamos preparados para estipular una norma de conducta criminal contra otros, si no estamos dispuestos a invocarla contra nosotros ". Estas palabras han sido invocadas reiteradamente por activistas de la paz, pero los líderes políticos no lo notan, y los crímenes de los poderosos siguen ocurriendo. A imitación de este defectuoso precedente de Núremberg, desde el final de la Guerra Fría la aplicación de la responsabilidad penal se ha reanudado para los perdedores en la política mundial, incluyendo a líderes como Milosevic, Saddam Hussein y Gadafi, cada uno de los cuales fueron depuestos por la fuerza militar occidental.



Estándares dobles.


Este patrón dual de la responsabilidad penal que no puede conciliarse con el derecho o la legitimidad ha dado lugar a varios esfuerzos reformistas. La sociedad civil y algunos gobiernos han favorecido una más genuina legalización de la responsabilidad penal y elevó las esperanzas liberales de forma inesperada al lograr el establecimiento de la Corte Penal Internacional en 2002. Sin embargo, esta y otras iniciativas formales no se han desplazado a las realidades de la política mundial, que siguen mostrando el espíritu Melian cuando se trata de la responsabilidad penal: "los fuertes hacen lo que quieren, los débiles hacen lo que deben". El doble rasero persiste: los malhechores en África son el objetivo de los fiscales, pero los del Oeste que libran guerras de agresión o abrazan la tortura como políticas nacionales siguen gozando de impunidad, o casi.



La existencia de un doble estándar es parte de la profunda estructura de la política mundial.  Incluso se le da rango constitucional al ser recogida en la Carta de las Naciones Unidas.  Se permite que los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, es decir los ganadores en 1945, ejerzan el veto sobre cualquier decisión que afecte la paz y la seguridad del mundo, eximiendo de esta manera a los estados más peligrosos del mundo, los más poderosos militarmente y los más expansionístas, de la obligación de defender el derecho internacional. Tal poder de veto, mientras suena el toque de difuntos para la ONU en su función básica de prevención de la guerra sobre la base de la ley en lugar de la geopolítica, es probablemente responsable de mantener la organización unida en momentos de intenso conflicto geopolítico.


Sin el veto, sin duda el Oeste habría empujado fuera a la Unión Soviética y China durante los años de la Guerra Fría, y la ONU se habría desintegrado de la misma forma que la Liga de Naciones, la cual, después del final de la Primera Guerra Mundial convirtió el sueño de Woodrow Wilson en una pesadilla. Más allá de esto, aunque visto a través de una óptica geopolítica, el carácter anacrónico del Consejo de Seguridad centrada en Occidente es un vestigio de la época colonial.  2011 no es 1945, pero la rigidez de la organización significa que India, Brasil, Turquía, Indonesia y Sudáfrica, parecen destinados a seguir siendo las damas permanentes en espera de lo que la ONU haga acerca de sus serios negocios masculinos. Lo que esto significa, al tenor de la política de responsabilidad penal individual, es que todo lo que es "legal" no es necesariamente "legítimo".


Mi argumento busca establecer dos puntos principales: primero, el doble estándar impregna la aplicación del derecho penal internacional, erosionando su autoridad y legitimidad, y en segundo lugar, las jerarquías geopolíticas integradas en el marco de la ONU perderán su autoridad y legitimidad por no adaptarse a los nuevos tiempos y condiciones , especialmente el colapso del orden colonial y el surgimiento de centros de poder blando y duro no- occidentales.


Hay diferentes tipos de esfuerzos para cerrar esta brecha entre lo legal y lo legítimo en relación con la criminalidad de los dirigentes políticos y jefes militares. Un movimiento, a nivel del Estado soberano, es fomentar el derecho penal interno para extender su alcance a los crímenes internacionales. Dicha autoridad, que se conoce como la jurisdicción universal (UJ), un esfuerzo consagrado por los Estados para superar las deficiencias en la aplicación del derecho internacional, fue inicialmente desarrollado para lidiar con el delito de piratería, que se interpretó como un crimen contra el mundo entero. Muchas de las democracias liberales, se han considerado en particular como agentes del orden jurídico internacional, dotando a su sistema judicial con la autoridad para detener y enjuiciar a aquellos considerados como penalmente responsables de crímenes de Estado. La legislación de la UJ representa una fuerte tendencia durante la segunda mitad del siglo XX en las democracias liberales, especialmente en Europa Occidental. Este desarrollo alcanzó conciencia pública en relación con la espectacular detención en Gran Bretaña, en 1998, de Augusto Pinochet, ex gobernante de Chile, en respuesta a una solicitud de extradición de España, donde los cargos criminales habían sido aprobados judicialmente. El ámbito de la UJ es más amplio que su implementación formal, como que su simple amenaza resulta  intimidante, llevando  personalidades que podrían ser detenidas y acusadas a evitar las visitas a los países en que tales demandas podrían ser plausiblemente hechas. Como era de esperar, UJ dio lugar a una vigorosa campaña geopolítica de retroceso, especialmente por los gobiernos de los Estados Unidos e Israel que reaccionaron con miedo a esta perspectiva de aprehensión criminal por tribunales nacionales extranjeros. Como resultado de intensas presiones, varios de los estados europeos han revertido su legislación en materia de UJ a fin de calmar las preocupaciones de los viajeros con antecedentes manchados.


Hay otro enfoque a la difusión de la red de la responsabilidad penal y que permanece controvertida, y sin embargo parece responder a la actual atmósfera mundial de descontento populista. Se trata de los reclamos de la sociedad civil, por los pueblos del mundo, para establecer instituciones y procedimientos diseñados para cerrar la brecha entre la ley y la legitimidad en relación con la aplicación del derecho penal internacional. Estas iniciativas se  remontan a la creación  del Tribunal Penal Internacional Bertrand Russell, que examinó las acusaciones de crímenes de agresión y de guerra relacionados con el papel de Estados Unidos en la guerra de Vietnam (1966-67). Los cargos fueron pesados ​​por un distinguido jurado compuesto por figuras de autoridad moral y cultural presidido por Jean-Paul Sartre.


El Tribunal Russell fue ridiculizado en su momento como un "tribunal canguro" o un "circo", porque sus conclusiones podían preverse exactamente con antelación, su autoridad fue autoproclamada y sin aprobación gubernamental y no tenía control sobre los acusados​ a más de que su capacidad estaba por debajo de la ejecución de sus decisiones. Lo que se pasó por alto en esa crítica fue el grado en que este rechazo del experimento Russell refleja las pretensiones monopólicas y egoísta del sistema estatal y el estado para controlar la administración de la ley, ignorando las reclamaciones de la sociedad de lograr una ley administrada de manera justa, al menos simbólicamente de acuerdo con la justicia. Los críticos también ignoraron el hecho de que sólo este tipo de iniciativas podrían superar el apagón de la verdad provocada por la geopolítica de la impunidad.



No excepciones.


El Tribunal Russell pudo no haber sido "legal" en el sentido convencional de las perspectivas gubernamentales, pero fue "legítimo" para responder al doble estándar, llamando la atención sobre los crímenes masivos y peligrosos delincuentes, y proveyendo una narración completa y confiable de los patrones criminales que destruyeron o alteraron la vida de sociedades enteras y a millones de personas. Como suele suceder, estas iniciativas sociales requieren un gran esfuerzo, y sólo se producen cuando la criminalidad parece ser grave y extrema y donde una movilización geopolítica impide la investigación por instituciones establecidas de ley penal.



Es en este contexto que entendemos el flujo constante de iniciativas que se basan en la experiencia Russell. A partir de 1979, la Fundación Basso en Roma patrocinó una serie de dichos procedimientos bajo la rúbrica del Tribunal Permanente de los Pueblos que explora una amplia variedad de atentados criminales desatendidos, incluyendo el despojo de los pueblos indígenas, la dictadura de Marcos, la masacres de armenios, la libre determinación de las reclamaciones de los pueblos oprimidos. En 2005 el Tribunal Mundial sobre Irak en Estambul, investigó las denuncias de agresión, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra relacionados con la invasión de Estados Unidos y el Reino Unido y la ocupación de Irak, a partir de 2003, que causó tantos como un millón de iraquíes muertos y varios millones de desplazados de forma permanente. En las últimas semanas el Tribunal Russell sobre Palestina, un descendiente institucional directo de la empresa original, celebró una reunión en Sudáfrica para investigar acusaciones de apartheid, como un crimen contra la humanidad en contra de Israel. En algunos días, el Tribunal de Crímenes de Guerra  en Kuala Lumpur pondrá en marcha una investigación sobre las acusaciones de criminalidad contra George W. Bush y Tony Blair por su participación en la planificación, iniciación, y ejecución de la guerra de Irak, al que seguirá un año más tarde una investigación posterior sobre las acusaciones de tortura contra Dick Cheney, Donald Rumsfeld y Alberto Gonzales. Tengo la intención de escribir posteriormente sobre cada uno de estos procedimientos.


Sin duda, tales esfuerzos de la sociedad por llevar a criminales de guerra ante la justicia simbólica es consistente con la creciente demanda en todo el mundo por una democracia real sostenida por un Estado de Derecho que no exime de responsabilidad a ricos y poderosos.


Richard Falk es Profesor Emérito en la  Albert G. Milbank de Legislación Internacional en Princeton University y Visiting Distinguished Professor en Estudios Globales e Internacionales en la  University of California, Santa Barbara. Es autor y editor de numerosas publicaciones que abarcan un periodo de cinco décadas. Recientemente editó el volumen, International Law and the Third World: Reshaping Justice (Routledge, 2008).


En la actualidad cumple su tercer año de un período de seis añoscomo Relator Especial de Naciones Unidas sobre los derechos humanos palestinos.



http://www.aljazeera.com/indepth/opinion/2011/11/2011111815484766433.html



miércoles, 26 de octubre de 2011

Matar a los asesinos es una burla a la justicia internacional


Gideon Boas
October 26, 2011

Otro tirano muerto, y más solemnes expresiones de regocijo por nuestros líderes. Se ha convertido en un propósito en los últimos tiempos el buscar y asesinar a nuestros enemigos en lugar de recurrir a un proceso complejo y costoso para juzgarlos por sus crímenes atrozes ante un tribunal.

Se puede entender fácilmente por qué los miembros del Consejo Nacional de Transición de Libia, sometido al reinado brutal de Muammar Gaddafi durante tanto tiempo y obligado a una prolongada batalla sangrienta, lo ha golpeado y posiblemente ejecutado al momento de su captura. Los hechos son confusos y los relatos sobre los últimos momentos de Gaddafi son contradictorios, aunque la explicación más probable de los acontecimientos es que los combatientes rebeldes lo  sacaron de un desagüe, lo golpearon y luego le dispararon. La historia de que recibió una bala en la cabeza en el fuego cruzado mientras era conducido al hospital, aunque posible, parece estar en conflicto con el desarrollo de los acontecimientos y los comentarios de las personas presentes en el momento de su captura.

Si es comprensible que las fuerzas rebeldes de Libia escogieran exactamente una venganza primitiva, sin duda, hubiera sido preferible que se detuviera y juzgara a Gaddafi en un tribunal de justicia por crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra. No hace tanto tiempo el imperio de la ley permaneció como el arma con la que la comunidad internacional respondía a los regímenes que cometían atrocidades en masa. Con la creación de tribunales para la ex Yugoslavia y Ruanda, los tribunales en Timor Oriental, Sierra Leona y Camboya, y la Corte Penal Internacional permanente, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas refleja un profundo compromiso de una respuesta judicial a los crímenes internacionales más graves.

Los recientes asesinatos dirigidos por los EE.UU. de Osama bin Laden en Pakistán, y Anwar al-Awlaki en Yemen parecen señalar un cambio inquietante en la política hacia una preferencia por el asesinato sumario de nuestros enemigos. Bin Laden, al menos podría haber sido capturado y llevado a juicio, y ahora está claro que la intención de la Operación Neptuno fue siempre su ejecución.

Si bien estos son ejemplos obvios, la campaña de la OTAN contra Gadafi y sus fuerzas también pareció dar un giro en la dirección de convertir a Gaddafi y a su familia en un blanco directo. Mientras que un mandato del Consejo de Seguridad se llimitaba estrictamente a la creación de una zona de exclusión aérea y a proteger a los civiles y la población civil de Libia de los militares de Gadafi y las fuerzas de seguridad, la OTAN centró sus esfuerzos y las bombas en las residencias del líder en Trípoli, matando a varios miembros de su familia. El claro objetivo del ataque era matar a Gaddafi, por fuera del uso autorizado de la fuerza por el  Consejo de Seguridad.

Estas acciones por los Estados de la OTAN implicados en los atentados son una violación flagrante de la autoridad y la confianza depositada en ellos por el Consejo de Seguridad, y son abiertamente ilegales. Dicho esto, uno puede estar seguro de que no serán investigados ni procesados.


Es preocupante que Barack Obama, un presidente que llegó al poder jurando desmantelar la difamada Bahía de Guantánamo y restaurar el gran prestigio moral de Estados Unidos en el mundo, ha supervisado una política cínica de ejecuciones extrajudiciales contra los enemigos de los EE.UU..  El daño al imperio de la ley, como al marco delicado de la justicia internacional, será importante, y no hace nada para restaurar la posición moral de Estados Unidos. Es difícil ver cómo esta política es moralmente defendible. Sin duda, es injustificable ante la ley.


Esta serie de asesinatos selectivos se produce en un momento interesante en la respuesta de la comunidad internacional a ciertos Estados parias y sus líderes despóticos. El mandato del Consejo de Seguridad ordenando el uso de la fuerza en Libia constituye la primera vez que la doctrina de la responsabilidad de proteger se ha puesto en práctica.


Este debería haber sido un momento definitivo positivo en la preparación de la comunidad internacional para adoptar medidas positivas tendientes a proteger a los pueblos oprimidos y a los perseguidos de la tiranía asesina de sus propios líderes. En cambio, los intentos de la OTAN de matar a Gaddafi  y su muerte en Sirte, envian mensajes confusos y peligrosos. Haber encargado sólo unos meses antes a  la Corte Penal Internacional con la tarea de enjuiciar a Gaddafi y a los miembros de su régimen por crímenes internacionales, la OTAN ha hecho que la Corte luzca ridícula e impotente. Sus acciones sugieren que el compromiso de la comunidad internacional con la justicia internacional podría estar disminuyendo.

No es de extrañar que los rebeldes libios decidieran matar a Gaddafi en lugar de enjuiciarlo, dado el modelo esgrimido a nivel internacional por sus aliados y benefactores. Si nuestros líderes quieren condenar a asesinos despóticos y  presionar un caso ante la justicia internacional, entonces el asesinato ilegal y no autorizado de sus enemigos deben cesar.

Dr Gideon Boas is Profesor asociado en la  Monash University Law School y antiguo funcionario de la Corte Penal para la antigua Yugoslavia.

http://www.smh.com.au/opinion/politics/killing-the-killers-makes-a-mockery-of-international-justice-20111026-1mjp3.html

viernes, 23 de septiembre de 2011

La CPI se hace la de la vista gorda frente a los crímenes de los occidentales.

Posted by AGENCE FRANCE PRESS on September 23, 2011




NACIONES UNIDAS, 23 de septiembre - El lider de Zimbabwe, Robert Mugabe, acusó abiertamentea la Corte Penal Internacional el jueves de hacerse la de la "vista gorda" ante los crímenes cometidos por los líderes occidentales.


Mugabe, de 87 años, dijo a la Asamblea General de la ONU que la CPI no tiene ninguna credibilidad en África.


"Parece que el tribunal  existe únicamente para los presuntos autores de los países en desarrollo, la mayoría de ellos africanos", dijo.


"Los líderes de los estados poderosos del oeste, culpables de crimenes internacionales, como Bush y Blair, son rutinariamente tratados con ojo ciego.  Tal justicia selectiva ha erosionado la credibilidad de la Corte Penal Internacional en el continente africano. "

George W. Bush, el ex presidente de EE.UU., y el ex-primer ministro británico Tony Blair han enfrentado críticas de activistas por su papel como arquitectos de la invasión de Irak en 2003.


La Corte Penal Internacional ha emitido acusaciones contra el presidente de Sudán, Omar al-Bashir, por genocidio en Darfur.  El ex hombre fuerte de Libia, Muammar Gadafi también es buscado por la CPI. Los países africanos suelen criticar el enfoque en su continente.


Mugabe también criticó los ataques aéreos de la OTAN en Libia, justificados por resoluciones de la ONU sobre protección de civiles después de la redadas de Kadhafi en las protestas.


"Ayer fue Irak y Bush y Blair fueron los mentirosos y los agresores, ya que hicieron acusaciones infundadas de posesión de armas de destrucción masiva", dijo el líder de Zimbabwe.


"Esta vez son los países de la OTAN (que son) los mentirosos y los agresores, ya que en forma similar hacen acusaciones sin fundamento sobre destrucción de vidas de civiles por Gadafi."

jueves, 6 de mayo de 2010

Quien inició la pelea?



Por: Noah Weisbord

The New York Times, Mayo 3, 2010

Hacer la guerra, tradicionalmente una prerrogativa de presidentes y príncipes, pronto puede convertirse en un crimen internacional. Los estados que han firmado su afiliación a la Corte Penal Internacional están próximos a adicionar la "agresión" a la lista de crímenes que la Corte estará facultada para enjuiciar al lado del genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra. Sería un cambio en las reglas de juego en la diplomacia internacional; pero junto con su promesa trae un gran riesgo. La idea de procesar al líder de un país por ordenar una guerra que viola la Carta de Naciones Unidas es atractivo, hasta que uno se imagina a su propio líder en el banquillo por una guerra que todos los compatriotas aceptan como de legítima defensa o de intervención humanitaria. Así como existen naciones terroristas, hay otras que luchan por la libertad; y la guerra justa de un Estado es destinada a ser la guerra injusta de otro. Sin embargo, tras una década de negociaciones, y contra todas las expectativas, la Asamblea de Estados Partes en la Corte Penal Internacional ha elaborado un proyecto.

domingo, 25 de abril de 2010

Las 8 Etapas del Genocidio


Por: Gregory H. Stanton, Presidente, Genocide Watch

Clasificación, simbolización, deshumanización, Organización, polarización, preparación, exterminio, y negación

El genocidio es un proceso que se desarrolla en ocho etapas que son predecibles pero no inexorables. En cada etapa, medidas preventivas pueden detenerlo. El proceso no es lineal. Lógicamente, las etapas posteriores deberán ir precedidas de las fases anteriores. Pero todas las etapas siguen funcionando durante todo el proceso.

1. CLASIFICACION: Todas las culturas tienen categorías para distinguir a las personas en "nosotros y ellos" por el origen étnico, raza, religión o nacionalidad: alemán y Judío, hutu y tutsi. Sociedades bipolares que carecen de categorías mixtas, como en Ruanda y Burundi, son las más propensas a generar un genocidio. La principal medida de prevención en esta etapa inicial es desarrollar instituciones universalistas que trasciendan las divisiones étnicas o raciales, que promuevan activamente la tolerancia y el entendimiento, que promuevan clasificaciones que trasciendan las divisiones. La iglesia católica podría haber desempeñado este papel en Ruanda, de no haber sido partida por divisiones étnicas en la misma medida que la sociedad ruandesa. La promoción de un lenguaje común en países como Tanzania también ha promovido la identidad nacional trascendente. Esta búsqueda de un terreno común es vital para la prevención temprana del genocidio.

miércoles, 28 de octubre de 2009

ONU: Más de 300.000 niños mueren cada año en Sudán por 'causas evitables'

Al menos 110.000 fallecen durante su primer mes de vida, afirmó este martes un responsable de la ONU, que también dio la voz de alarma por el índice de mortalidad de las mujeres en el parto.

viernes, 24 de julio de 2009

Francia: La responsabilidad de proteger.


Intervención del Sr. Jean-Pierre Lacroix, Representante Permanente Adjunto de Francia ante las Naciones Unidas,