PorSAM SASAN SHOAMANESH
Co-founder, Global Brief, and Head of the Counsel Assistance Unit of the ICC
Traducido por Luis J. Leaño.
Le ha costado a la humanidad rios de sangre, destrucción de proporciones bíblicas, indecibles dufrimientos e irreparable pérdida de gente -en todo o en parte- a lo largo del milenio, para finalmente reconocer en el siglo XX que la guerra de agresión constituye, en palabras elocuentes de Robert H. Jackson, el "supremo crimen internacional que se diferencia de otros crímenes de guerra, porque contiene en sí mismo el mal acumulado del conjunto."
"Cualquier recurso a la guerra, a cualquier tipo de guerra, es un recurso a medios que son inherentemente criminales. Guerra, inevitablemente, es un curso de asesinatos, asaltos, privaciones de la libertad, destrucción de la propiedad.
"
Robert Jackson
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martes, 21 de mayo de 2013
viernes, 2 de julio de 2010
Qué fue realmente acordado en Kampala sobre el crimen de Agresión.
Por
Astrid Reisinger Coracini
¿Qué es
exactamente lo que se acordó en Kampala sobre el crimen de agresión?
", una cuestión que, efectivamente, requiere una reflexión. La Resolución sobre el crimen de
agresión es un conglomerado de cuatro sofisticados documentos de valor
jurídico divergentes: una Resolución con fuerza legal, modificaciones al
Estatuto de la CPI que están sujetas a ratificación o aceptación, enmiendas a
los Elementos de los Crímenes y los "entendimientos". Dejando a un lado la complejidad de
estos textos, la interpretación jurídica se ve desafiada por el hecho de que no
hubo debate en el Pleno sobre las últimas tres versiones del Presidente y del
Proyecto de Resolución. Los
trabajos preparatorios son por lo tanto de poca ayuda, en lo que respecta a la
interpretación de algunas partes de la resolución.
Inspirada
por la discusión en línea sobre el crimen de agresión, me gustaría aportar
algunas ideas preliminares (que representan mis opiniones personales y no
reflejan necesariamente la opinión de la delegación de Austria) con un enfoque
particular en los aspectos de las condiciones bajo las cuales la CPI podrá
ejercer su competencia respecto del crimen de agresión y el procedimiento de
enmienda.
1. Demora adicional para el ejercicio de la jurisdicción
de la Corte sobre el crimen de agresión
En
1998, cuando el crimen de agresión fue catalogado como uno de los crímenes que
más preocupan a la comunidad internacional en su conjunto y por lo cual la CPI
tiene jurisdicción (art. 5 (1) Estatuto de la CPI), el ejercicio de la
jurisdicción de la Corte se retrasó hasta un momento en que la Asamblea de los
Estados Partes adoptaran una disposición que definiera el crimen y se enunciaran
las condiciones para ejercer la jurisdicción de la Corte (art. 5 (2) Estatuto
de la CPI). La disposición
adoptada en 2010 posterga aún más el ejercicio de dicha jurisdicción. "La
Corte podrá ejercer su competencia únicamente con respecto a los delitos de
agresión cometidos un año después de la ratificación o aceptación de la
enmienda por treinta estados partes" (párrafo común. (2) del art. 15bis y
el art. 15ter). Además,
el régimen jurisdiccional requiere la activación mediante una decisión que debe
adoptar después del 1 de enero de 2017 (párrafo
común. (3) del art. 15bis y el art. 15ter). Esta
demora es lamentable, pero limitada por un lapso aceptable. Cualquier solución para adoptar la
definición y aplazar las deliberaciones relativas a las condiciones (o parte de
ellas) habría supuesto la amenaza potencial de negociaciones infinitas. En su forma final, el paquete aprobado
en Kampala comprende todas las cuestiones sustantivas y de procedimiento
pertinentes. La decisión de
activar debe ser un acto meramente formal, si los Estados Partes están detrás
de la aprobación por consenso y, sobre todo, si un número significativo de
Estados partes han ratificado las enmiendas para entonces.
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lunes, 14 de junio de 2010
La agresión es finalmente un crimen. Pero... cómo se castiga?
Por Chandra Lekha Sriram
guardian.co.uk, Lunes 14 de Junio de 2010.
El crimen de agresión fue discutido en la conferencia de revisión de la Corte Penal Internacional, a la que asistí en Uganda la semana pasada.
Esto me recordó la descripción clásica del negociar político de Estados Unidos: Es como ver cocinar salchichas. Muchas opciones fueron cortadas y picadas, algunas veces más allá del reconocimiento, pero el resultado no fue necesariamente atractivo.
El coordinador del grupo de trabajo sobre la agresión, el príncipe Zeid de Jordania, quiso encontrar el consenso, o al menos promover el compromiso entre Estados parte divergentes y Estados no- parte. A medida que el debate avanzaba, las discusiones en la plenaria fueron repetidamente suspendidas para facilitar negociaciones bilaterales y multilaterales. Las sesiones plenarias duraron más allá de la medianoche del Jueves y Viernes, arrojando un acuerdo final en la mañana del sábado.
En definitiva, el resultado fue una definición del crimen, pero no un mecanismo operativo para castigarlo.
Los riesgos no podrían haber sido más altos en las discusiones que podrían dar lugar a la adición de la agresión a la lista de crímenes sobre los cuales la Corte puede ejercer su jurisdicción.
A raíz de la guerra en Irak, las invasiones de Uganda y Ruanda de la República Democrática del Congo y el uso de aviones no tripulados de EE.UU. en Pakistán, los riesgos políticos son altos y evidentes. Si la definición de agresión hubiera existido antes de la guerra de Irak de 2003, la sátira acerca del juicio a Tony Blair podría haber estado cercana a la realidad.
Sin embargo, la discusión en Kampala oscureció la importancia de considerar la agresión, en una lenta y compleja deliberación de lo que parecen ser asuntos técnico legales. Sorpresivamente, hay un relativamente robusto consenso relativo a los elementos del crimen de agresión, un crimen que ha desafiado la definición de abogados y diplomáticos por décadas. El debate real se realizó sobre dos asuntos relacionados: la aplicación de modificaciones al estatuto de la CPI relativo al crimen de agresión, a los Estados que no lo han aceptado, y a los factores desencadenantes y los filtros para remitir acusaciones por dicho crimen a la CPI.
Con relación a los factores desencadenantes y los filtros. Los otros crímenes en el estatuto de la CPI pueden ser referidos a la Corte de tres maneras: A través del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, por referencia de los Estados parte y, a través del ejercicio de los poderes del fiscal, motu propio. Los jueces de la sala de cuestiones preliminares actúan entonces como un filtro, para determinar si una investigación debe ser autorizada.
El procedimiento para referir el crimen de agresión fue un tópico de significante debate en la conferencia. No sorprende la posición de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, incluyendo los Estados Unidos, un Estado no parte pero que interviene como un participante vocal en los debates, que propendía porque el Consejo de Seguridad fuera el único órgano con capacidad para referir.
En marcado contraste, muchos países en vía de desarrollo y no alineados, refiriéndose a sus historias de colonialismo y recientes violaciones de soberanía, prefirieron desencadenadores adicionales y filtros en vez de depender de la sola voluntad del Consejo de Seguridad. Inicialmente, no solamente la acusación por los Estados parte y la iniciación de causas a iniciativa del fiscal, sino también la acusación de otros órganos como la Asamblea General de la ONU y la Corte Internacional de Justicia estuvieron bajo discusión, pero estos últimos desencadenadores fueron objeto de controversia.
La resolución que aprobó las modificaciones del estatuto el sábado pasado incluyó el envío del asunto por el Consejo de Seguridad de la ONU, por un Estado parte o la iniciación de la causa a instancia del fiscal, pero la resolución otorga efectivamente una prioridad al Consejo de Seguridad, en la medida en que otros modos de remisión solo pueden ser efectivos si el Consejo de Seguridad no toma una determinación relativa a la agresión dentro del término de seis meses posterior a la notificación al Consejo de una posible situación susceptible de investigación.
El escollo final fue un problema técnico aparentemente misterioso: cuándo debería cualquier modificación al estatuto, incluyendo la definición de, y el mecanismo para investigar el crimen de agresión entrar en vigor, y por quien?. Este fue por supuesto un asunto serio, relacionado no solamente con el consentimiento del Estado sino también con lo que constituye un valor precioso de los Estados nacionales: la soberanía de Estado.
En pocas palabras, la disputa se refiere a si las modificaciones al estatuto relativas al crimen de agresión entran en vigor inmediatamente para la Corte, para los Estados que han aceptado las modificaciones y, de manera crucial, para los Estados parte que no han aceptado las modificaciones.
En el lenguaje de la Conferencia: “Qué pasa con los Estados agresores que no han aceptado las modificaciones? Pueden sus funcionarios ser acusados de agresión si el Estado victima las ha aceptado?
La resolución final modifica el estatuto permitiendo a los Estados parte expedir una declaración por la cual indican que no aceptan las modificaciones relacionadas con el crimen de agresión. No existirá una posibilidad de ejercer jurisdicción sobre los ciudadanos de los Estados no parte por actos de agresión cometidos en su territorio cuando la remisión es hecha por otro Estado parte o motu propio (por el fiscal). Sin embargo, el Consejo de Seguridad podría referir un caso de agresión cometido por un ciudadano de un Estado no parte, tal y como se ha hecho con relación a los crímenes presuntamente cometidos en Darfur, que posibilitaron la acusación contra el presidente de Sudán, Omar al-Bashir.
Quizá inclusive de una manera más problemática, los términos que aseguran que gran parte del debate sostenido en Kampala se revisará en siete años. La resolución prevé que la Corte tendrá jurisdicción sobre actos de agresión sujeto a la decisión que se tomará después del primero de junio de 2017. Esto quiere decir que mientras que por una parte tenemos una definición del crimen de agresión, la jurisdicción sobre este delito se pospone para una decisión futura. Esto quiere decir que tenemos un crimen sin ningún medio para castigarlo ante la CPI.
Al final de la conferencia muchos delegados se pusieron de pie y aplaudieron, y la publicidad de la Corte expone la decisión como un triunfo. En tanto que el consenso para definir la agresión es realmente un avance, no es muy claro lo que debe celebrarse de esta resolución.
domingo, 13 de junio de 2010
Estados parte de la CPI alcanzan un acuerdo sobre el crimen de Agresión.
KAMPALA — Los Estados miembros de la Corte Penal Internacional acordaron el Viernes agregar el crimen de agresión a la lista de ofensas enjuiciables por la Corte, y lograron un compromiso sobre la manera como tal ofensa podría ser referida a la Corte.
Sin embargo, el
nuevo acuerdo no podría entrar en vigor sino hasta el 2017.
La enmienda establece que el Consejo de Seguridad de
las Naciones Unidas mantendrá la responsabilidad primaria al determinar si un
acto de agresión ha ocurrido.
Si el Consejo
de Seguridad no toma acción, el Fiscal de la Corte Penal Internacional o un
Estado Parte podrían iniciar un caso de agresión.
La enmienda faculta al Consejo de Seguridad para parar
un caso de agresión iniciado por el Fiscal o por un Estado Parte, mediante la
expedición de una resolución al efecto.
Tal resolución
necesitaría ser renovada cada 12 meses a fin de que el enjuiciamiento no se lleve
adelante.
El politizado nuevo delito de Agresión
Por
Muyita Salomón, Ismail Galería Musala y Izama Angelo
El uso de la violencia por un Estado
contra otro es ahora un crimen que puede ser juzgado por la Corte Penal
Internacional después de que los delegados, a raíz de un acuerdo de consenso,
lo incluyeron en el Estatuto de Roma el viernes por la noche.
El acuerdo, que fue inmediatamente
descrito como anti-clímax por grupos de derechos humanos, ya que se muestra
suave con las grandes potencias, fue alcanzado a las doce y media después de
casi quince días de batallas diplomáticas. Esto
significa que el uso de la fuerza en violación de la Carta de las Naciones
Unidas como lo es una invasión, un bombardeo, un bloqueo o cuando un país permite
a otro Estado utilizar su territorio para atacar a un tercer país, es ahora un
crimen.
La decisión abre la puerta a los procesos
individuales de la Corte establecida en 2002, por un cuarto crimen. Los otros crímenes son genocidio,
crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
Reunión exitosa
"Estamos contentos con los resultados
dada la divergencia de opiniones, en virtud de la circunstancia de que fue lo
mejor que pudimos conseguir, y Kampala será conocida por este momento
histórico", dijo el embajador Mirjam Blaak uno de los principales
organizadores de la reunión de Uganda.
viernes, 4 de junio de 2010
El indefinido crimen de agresión: Los Estados Unidos y la Corte Penal Internacional.
Por Jared Huntington
"Es la intención de los Estados
Unidos regresar a la relación con la Corte Penal Internacional." - Stephen Rapp - EE.UU. Embajador en Misión Especial
para Asuntos de Crímenes de Guerra
A pesar del precedente de dos
administraciones presidenciales anteriores y la voluntad del Congreso, la
Administración Obama está haciendo caso omiso a los deseos de los americanos como
que su gobierno ha prometido un nivel sin precedentes de cooperación entre los
EE.UU. y la Corte Penal Internacional. La
Corte Penal Internacional ejerce una jurisdicción supranacional y el punto de vista de la Corte siempre prevalece,
incluso sobre la objeción de los Estados Partes. Desde mayo 31 a junio 12 la Asamblea
de los Estados Partes se reunirán en Kampala, Uganda, para la primera conferencia de revisión de la
Corte. En Kampala los delegados
revisarán cuidadosamente los logros de la Corte y considerarán varias reformas
al Estatuto de Roma, que estableció la Corte Penal Internacional.
La enmienda más controvertida es la que
tiene que ver con el delito de agresión. Debido
a la ausencia de controles y equilibrios en el Estatuto de Roma, la Oficina del
Fiscal podría lanzar fácilmente una investigación politizada contra
los EE.UU. sobre la base de que los EE.UU. han cometido el delito de agresión. Una definición amplia de la agresión,
que se está estudiando, junto con la jurisdicción de los tribunales sobre todos
los Estados, independientemente de que sean Estados Partes en el Estatuto de
Roma, presentaría una grave amenaza para la soberanía estadounidense y la
seguridad nacional. La soberanía americana y la excepcionalidad enfrentan la
principal amenaza de la CPI, junto con su propuesta del crimen de agresión y
con la investigación en curso en los tribunales sobre las acciones de la OTAN
en Afganistán. Los EE.UU. deben
continuar con su oposición a esta institución supranacional.
A un lado del debate están los que creen
que la Constitución de los Estados Unidos es la ley suprema del país, que el poder judicial
de los EE.UU. corresponde a nuestros tribunales y que la autoridad no puede ser
despojada. En el otro lado del
debate están los transnacionalístas que defienden la creencia de que los EE.UU.
deben ceder nuestra soberanía política, económica y militar a una maquinaria
internacional inherentemente anti- americana. Estos
transnationalistas se adhieren estrictamente a la creencia de que estas
instituciones internacionales, como la Corte Penal Internacional, debe
prevalecer sobre la soberanía nacional. La
administración del presidente Obama, liderada por Harold Koh, Stephen Rapp y
Hillary Clinton, ha declarado sus intenciones de llevar a Estados Unidos por el
camino del transnacionalismo y abandonar el ideal del excepcionalismo
estadounidense. Esto es evidente
a través de sus comentarios recientes y de los esfuerzos para integrar a los
EE.UU. a un arreglo amistoso con la CPI.
jueves, 27 de mayo de 2010
Justicia Internacional: Desastre Judicial?
En su próxima revisión, la Corte Penal Internacional
tiene cosas que celebrar, cosas para mejorar y trampas que evitar
27 de mayo 2010
Una editorial de The
Economist
Cada vez que el mundo se entera de algún
ultraje incalificable en una zona de batalla, un grito se produce diciendo que
tales cosas nunca deben repetirse. Esa
fue la reacción después del genocidio de Ruanda, después de la limpieza étnica,
asesinatos en masa y violación perpetrados en la ex Yugoslavia, después de las
terribles atrocidades de Sierra Leona y el Congo, y después de los ataques
contra civiles en la región sudanesa de Darfur. Así que para sus partidarios, la
apertura hace ocho años de una Corte Penal Internacional (CPI) con sede en La
Haya, lista para actuar en los casos en que nadie detuviera y juzgara a los
peores perpetradores de esos crímenes, fue un paso en la dirección correcta. Sin embargo, en la reunión de Kampala,
Uganda, el 31 de mayo, para una revisión del funcionamiento de la CPI, los 111
estados que aceptan su competencia enfrentan grandes responsabilidades.
Su mirada inquisitiva al papel de Corte,
que se origina en los tribunales ad hoc creados para juzgar a los responsables
de las atrocidades en Ruanda, Yugoslavia y Sierra Leona (antes de que la CPI
existiera) la presenta como decadente. Como
su reemplazo permanente, la CPI ha ganando autoridad como el tribunal apropiado
de última instancia para tres grupos de delitos: crímenes de lesa humanidad,
crímenes de guerra y genocidio. Su
historial en el manejo de los casos que ha procesado hasta ahora, estará bajo un
escrutunio estrecho.
Mientras tanto, la conferencia de Kampala
también debe decidir qué hacer en referencia a un cuarto crimen que figura en
el estatuto fundacional de la Corte en el Estatuto de Roma: la agresión. Una discusión que podría ahogar todo
el trabajo útil que se ha estado preparando para mejorar el rendimiento de la
CPI y alentar a más países a unirse.
jueves, 20 de mayo de 2010
El estado de agresión y la pasividad judicial.
Por Richard Goldstone
Cuando los Estados miembros de la Corte
Penal Internacional se reúnan a finales del mes en Kampala, Uganda, para una
conferencia de revisión del trabajo de la CPI, un asunto en la agenda será la
reforma del estatuto del la Corte para permitirle el ejercicio de la
jurisdicción sobre el crimen de agresión. Este asunto fue aplazado cuando
el estatuto de la CPI fue adoptado en 1998. Basado en mi experiencia como
fiscal internacional y hablando como un fuerte aliado de la CPI, creo que sería
un serio error agregar el crimen de agresión a la agenda actual de la Corte.
El asunto debería ser aplazado de nuevo.
De cualquier manera, la Corte ha tenido un
buen comienzo cuando ha generado un respaldo global y ha demostrado su
potencial para tratar el problema de la impunidad oficial por crímenes
internacionales serios. Sin embargo, también ha encontrado acusaciones de
politización y todavía está aprendiendo, como institución, como ejercitar
efectivamente su jurisdicción sobre el genocidio, crímenes contra la humanidad
y crímenes de guerra.
La experiencia del Tribunal Penal
Internacional para la antigua Yugoslavia, que igualmente trató el genocidio.
crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra, debería prender una alarma
para los miembros de la CPI cuando debatan el asunto de agregar el crimen de
agresión a su jurisdicción.
jueves, 6 de mayo de 2010
Quien inició la pelea?
Por: Noah Weisbord
The New York Times, Mayo 3, 2010
Hacer la guerra, tradicionalmente una prerrogativa de presidentes y príncipes, pronto puede convertirse en un crimen internacional. Los estados que han firmado su afiliación a la Corte Penal Internacional están próximos a adicionar la "agresión" a la lista de crímenes que la Corte estará facultada para enjuiciar al lado del genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra. Sería un cambio en las reglas de juego en la diplomacia internacional; pero junto con su promesa trae un gran riesgo. La idea de procesar al líder de un país por ordenar una guerra que viola la Carta de Naciones Unidas es atractivo, hasta que uno se imagina a su propio líder en el banquillo por una guerra que todos los compatriotas aceptan como de legítima defensa o de intervención humanitaria. Así como existen naciones terroristas, hay otras que luchan por la libertad; y la guerra justa de un Estado es destinada a ser la guerra injusta de otro. Sin embargo, tras una década de negociaciones, y contra todas las expectativas, la Asamblea de Estados Partes en la Corte Penal Internacional ha elaborado un proyecto.
lunes, 5 de abril de 2010
El ambiguo nuevo crimen de "Agresión"
Por Michael J. Glennon
Medford, Massachusetts - Dos veces en los
últimos meses, líderes políticos y militares de Israel habrían cancelado viajes
a Gran Bretaña debido a la preocupación de que pudieran ser detenidos por
presuntos crímenes de guerra.
Funcionarios de otros países pronto
podrían enfrentar situaciones similares - no sólo en Gran Bretaña pero también
en Francia, Alemania, Japón y otras naciones que son miembros de la Corte Penal
Internacional.
En mayo, los Estados miembros de la Corte
se reunirán en Kampala, Uganda, para considerar la adición de un nuevo delito
de agresión a los delitos que la Corte puede juzgar. Si se incluye el delito, todos los
países miembros estarán obligados a detener a funcionarios acusados de ese
crimen - incluso si proceden de países que se niegan a hacer parte del Estatuto
de Roma.
domingo, 4 de abril de 2010
Para detener el crimen de agresión, hay que perseguirlo.
Por David Swanson
Cuando mi amiga Jodie Evans recientemente
trató de hacer un arresto ciudadano de Karl Rove, declaró que las Actas
de Downing Street eran "una fabricación completa." Por supuesto, esta
"completa fabricación" era en realidad el acta de una reunión oficial
organizada por el entonces primer ministro británico, Tony Blair. Blair y Bush fueron interrogados
sobre el documento en una conferencia de prensa de la Casa Blanca en
junio de 2005 y su autenticidad no fue negada. Sin embargo, ese documento es una de
las menos importantes piezas de evidencia de que nos mintieron en la
guerra de Irak. He puesto el
abrumador caso en mi libro "Amanecer".
El peor daño hecho por nuestra continuo
debate sobre si la guerra se basó en realidad en mentiras, es que no hemos sido
capaces de centrarnos en algo más importante. Si
la guerra se basó en mentiras (como por supuesto lo fue) o en una verdad del
evangelio o en los errores de un puñado de idiotas, no tiene absolutamente nada
que ver con el hecho indiscutible de que la guerra fue un acto criminal de
agresión. Por supuesto, mentir al
Congreso o defraudar el Congreso es un delito grave, pero es uno de los delitos
menores cometidos en esa orgía particular. Atacar
a otro país, tenga o no armas de cualquier tipo, es el más grave de los crímenes en
los libros. Si, como todos los
estudios serios sugieren, más de un millón de personas han sido asesinadas por
la invasión y ocupación de Irak, entonces ha habido más de un millón de
asesinatos. Si alguien alguna vez
mintió acerca de cualquier cosa no tiene que ver con ese hecho. Lo mismo ocurre, en menor escala hasta
ahora, por la invasión y ocupación de EE.UU. a Afganistán.
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martes, 23 de marzo de 2010
Carl Boggs: Los crímenes de Imperio.
Superpoder
canalla y dominación mundial.
Por: Luis Watzal
Sucesivos
gobiernos de Estados Unidos designan otros países, cuyos líderes no les gusta,
como "estados canallas". Noam Chomsky demostró en "Estados canallas" que esta
designación no se aplica a países como Irak, sino a los propios Estados Unidos. Según él, la superpotencia estadounidense cumple con todas las
caracteristicas de esa entidad. Los EE.UU. y su "socio
menor", el Reino Unido, convirtieron a Irak en una caricatura de una
nación fuera de la ley "que amenaza al mundo entero", y a Saddam
Hussein como la reencarnación de Adolf Hitler. Si eso hubiera sido cierto, deberían haber recurrido al Consejo de
Seguridad de la ONU. Al contrario, comenzaron un
acto de agresión contra Irak, lo que demuestra el desprecio por el derecho
internacional y por la Carta de las Naciones Unidas, que hubieran proporcionado
una base legal para manejar la crisis de manera pacífica. Chomsky menciona que Libia, Cuba y Corea del Norte fueron también
designados como "estados canallas", y "el emperador de Crawford,
Texas» llamó a Irán, Irak y Corea del Norte como el "eje del mal". El presidente Ronald Reagan había llamado ya la Unión Soviética un
"imperio del mal". Así, uno puede dudar si los
países fueron estigmatizados como "Estados delincuentes", porque
"El crimen de Imperio" es la historia criminal de la conducta de
EE.UU. en las relaciones internacionales.
viernes, 19 de febrero de 2010
La guerra preventiva y el fin de Núremberg.
February 18, 2010
Un artículo de Richard Hoffman. Traducido por Luis J. Leaño C.
http://www.wsws.org
El discurso del Presidente Barack Obama como Nobel de la Paz en Oslo en diciembre pasado fue ampliamente visto como una glorificación del militarismo en lugar de una promoción de la paz. En varios análisis se revisó el discurso, en el contexto de la continuación y la escalada por parte de la administración de Obama de la política militarista agresiva en Asuntos Exteriores del gobierno de Bush.
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