"Cualquier recurso a la guerra, a cualquier tipo de guerra, es un recurso a medios que son inherentemente criminales. Guerra, inevitablemente, es un curso de asesinatos, asaltos, privaciones de la libertad, destrucción de la propiedad.

"


Robert Jackson

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martes, 21 de mayo de 2013

Desafiando la agresión: Cuenta regresiva al 2017.

PorSAM SASAN SHOAMANESH

Co-founder, Global Brief, and Head of the Counsel Assistance Unit of the ICC

Traducido por Luis J. Leaño.

Le ha costado a la humanidad rios de sangre, destrucción de proporciones bíblicas, indecibles dufrimientos e irreparable pérdida de gente -en todo o en parte- a lo largo del milenio, para finalmente reconocer en el siglo XX que la guerra de agresión constituye, en palabras elocuentes de Robert H. Jackson, el "supremo crimen internacional que se diferencia de otros crímenes de guerra, porque contiene en sí mismo el mal acumulado del conjunto."

viernes, 2 de julio de 2010

Qué fue realmente acordado en Kampala sobre el crimen de Agresión.


Por Astrid Reisinger Coracini 

¿Qué es exactamente lo que se acordó en Kampala sobre el crimen de agresión? ", una cuestión que, efectivamente, requiere una reflexión.  La Resolución sobre el crimen de agresión es un conglomerado de cuatro sofisticados documentos de valor jurídico divergentes: una Resolución con fuerza legal, modificaciones al Estatuto de la CPI que están sujetas a ratificación o aceptación, enmiendas a los Elementos de los Crímenes y los "entendimientos".  Dejando a un lado la complejidad de estos textos, la interpretación jurídica se ve desafiada por el hecho de que no hubo debate en el Pleno sobre las últimas tres versiones del Presidente y del Proyecto de Resolución. Los trabajos preparatorios son por lo tanto de poca ayuda, en lo que respecta a la interpretación de algunas partes de la resolución.

Inspirada por la discusión en línea sobre el crimen de agresión, me gustaría aportar algunas ideas preliminares (que representan mis opiniones personales y no reflejan necesariamente la opinión de la delegación de Austria) con un enfoque particular en los aspectos de las condiciones bajo las cuales la CPI podrá ejercer su competencia respecto del crimen de agresión y el procedimiento de enmienda.

1. Demora adicional para el ejercicio de la jurisdicción de la Corte sobre el crimen de agresión

En 1998, cuando el crimen de agresión fue catalogado como uno de los crímenes que más preocupan a la comunidad internacional en su conjunto y por lo cual la CPI tiene jurisdicción (art. 5 (1) Estatuto de la CPI), el ejercicio de la jurisdicción de la Corte se retrasó hasta un momento en que la Asamblea de los Estados Partes adoptaran una disposición que definiera el crimen y se enunciaran las condiciones para ejercer la jurisdicción de la Corte (art. 5 (2) Estatuto de la CPI). La disposición adoptada en 2010 posterga aún más el ejercicio de dicha jurisdicción. "La Corte podrá ejercer su competencia únicamente con respecto a los delitos de agresión cometidos un año después de la ratificación o aceptación de la enmienda por treinta estados partes" (párrafo común. (2) del art. 15bis y el art. 15ter). Además, el régimen jurisdiccional requiere la activación mediante una decisión que debe adoptar después del 1 de enero de 2017 (párrafo común. (3) del art. 15bis y el art. 15ter). Esta demora es lamentable, pero limitada por un lapso aceptable. Cualquier solución para adoptar la definición y aplazar las deliberaciones relativas a las condiciones (o parte de ellas) habría supuesto la amenaza potencial de negociaciones infinitas. En su forma final, el paquete aprobado en Kampala comprende todas las cuestiones sustantivas y de procedimiento pertinentes. La decisión de activar debe ser un acto meramente formal, si los Estados Partes están detrás de la aprobación por consenso y, sobre todo, si un número significativo de Estados partes han ratificado las enmiendas para entonces.

lunes, 14 de junio de 2010

La agresión es finalmente un crimen. Pero... cómo se castiga?



Por Chandra Lekha Sriram


guardian.co.uk, Lunes 14 de Junio de 2010. 


El crimen de agresión fue discutido en la conferencia de revisión de la Corte Penal Internacional, a la que asistí en Uganda la semana pasada. 


Esto me recordó la descripción clásica del negociar político de Estados Unidos: Es como ver cocinar salchichas. Muchas opciones fueron cortadas y picadas, algunas veces más allá del reconocimiento, pero el resultado no fue necesariamente atractivo.


 El coordinador del grupo de trabajo sobre la agresión, el príncipe Zeid de Jordania, quiso encontrar el consenso, o al menos promover el compromiso entre Estados parte divergentes y Estados no- parte.  A medida que el debate avanzaba, las discusiones en la plenaria fueron repetidamente suspendidas para facilitar negociaciones bilaterales y multilaterales. Las sesiones plenarias duraron más allá de la medianoche del Jueves y Viernes, arrojando un acuerdo final en la mañana del sábado. 


En definitiva, el resultado fue una definición del crimen, pero no un mecanismo operativo para castigarlo. 


Los riesgos no podrían haber sido más altos en las discusiones que podrían dar lugar a la adición de la agresión a la lista de crímenes sobre los cuales la Corte puede ejercer su jurisdicción.


A raíz de la guerra en Irak, las invasiones de Uganda y Ruanda de la República Democrática del Congo y el uso de aviones no tripulados de EE.UU. en Pakistán, los riesgos políticos son altos y evidentes. Si la definición de agresión hubiera existido antes de la guerra de Irak de 2003, la sátira acerca del juicio a Tony Blair podría haber estado cercana a la realidad. 


Sin embargo, la discusión en Kampala oscureció la importancia de considerar la agresión, en una lenta y compleja deliberación de lo que parecen ser asuntos técnico legales.  Sorpresivamente, hay un relativamente robusto consenso relativo a los elementos del crimen de agresión, un crimen que ha desafiado la definición de abogados y diplomáticos por décadas.  El debate real se realizó sobre dos asuntos relacionados: la aplicación de modificaciones al estatuto de la CPI relativo al crimen de agresión, a los Estados  que no lo han aceptado, y a los factores desencadenantes y los filtros para remitir acusaciones por dicho crimen a la CPI. 


Con relación a los factores desencadenantes y los filtros. Los otros crímenes en el estatuto de la CPI pueden ser referidos a la Corte de tres maneras: A través del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, por referencia de los Estados parte y, a través del ejercicio de los poderes del fiscal, motu propio. Los jueces de la sala de cuestiones preliminares actúan entonces como un filtro, para determinar si una investigación debe ser autorizada. 


El procedimiento para referir el crimen de agresión fue un tópico de significante debate en la conferencia. No sorprende la posición  de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, incluyendo los Estados Unidos, un Estado no parte pero que interviene como un participante vocal en los debates, que propendía porque el Consejo de Seguridad fuera el único órgano con capacidad para referir. 


En marcado contraste, muchos países en vía de desarrollo y no alineados, refiriéndose a sus historias de colonialismo y recientes violaciones de soberanía, prefirieron desencadenadores adicionales y filtros en vez de depender de la sola voluntad del Consejo de Seguridad. Inicialmente, no solamente la acusación por los Estados parte y la iniciación de causas a iniciativa del fiscal, sino también la acusación de otros órganos como la Asamblea General de la ONU y la Corte Internacional de Justicia estuvieron bajo discusión, pero estos últimos desencadenadores  fueron objeto de controversia.


La resolución que aprobó las modificaciones del estatuto el sábado pasado incluyó el envío del asunto por el Consejo de Seguridad de la ONU, por un Estado parte o la iniciación de la causa a instancia del fiscal, pero la resolución otorga efectivamente una prioridad al Consejo de Seguridad, en la medida en que otros modos de remisión solo pueden ser efectivos si el Consejo de Seguridad no toma una determinación relativa a la agresión dentro del término de seis meses posterior a la notificación al Consejo de una posible situación susceptible de investigación. 


El escollo final fue un problema técnico aparentemente misterioso:  cuándo debería cualquier modificación al estatuto, incluyendo la definición de, y el mecanismo para investigar el crimen de agresión entrar en vigor, y por quien?.   Este fue por supuesto un asunto serio, relacionado no solamente con el consentimiento del Estado sino también con lo que constituye un valor precioso de los  Estados nacionales: la soberanía de Estado. 


En pocas palabras, la disputa se refiere a si las modificaciones al estatuto relativas al crimen de agresión entran en vigor inmediatamente para la Corte, para los Estados que han aceptado las modificaciones  y, de manera crucial, para los Estados parte que no han aceptado las modificaciones. 


En el lenguaje de la Conferencia:  “Qué pasa con los Estados agresores que no han aceptado las modificaciones?  Pueden sus funcionarios ser acusados de agresión si el Estado victima las ha aceptado?


La resolución final modifica el estatuto permitiendo a los Estados parte expedir una declaración por la cual indican que no aceptan las modificaciones  relacionadas con el crimen de agresión. No existirá una posibilidad de ejercer jurisdicción sobre los ciudadanos de los Estados no parte por actos de agresión cometidos en su territorio cuando la remisión es hecha por otro Estado parte o motu propio (por el fiscal).  Sin embargo, el Consejo de Seguridad podría referir un caso de agresión cometido por un ciudadano de un Estado no parte, tal y como se ha hecho con relación a los crímenes presuntamente cometidos en Darfur, que posibilitaron la acusación contra el presidente de Sudán, Omar al-Bashir.


Quizá inclusive de una manera más problemática, los términos que aseguran que gran parte del debate sostenido en Kampala se revisará en siete años. La resolución prevé que la Corte tendrá jurisdicción sobre actos de agresión sujeto a la decisión que se tomará después del primero de junio de 2017.  Esto quiere decir que mientras que por una parte tenemos una definición del crimen de agresión,  la jurisdicción sobre este delito se pospone  para una decisión futura.  Esto quiere decir que tenemos un crimen sin ningún medio  para castigarlo ante la CPI. 


Al final de la conferencia muchos delegados se pusieron de pie y aplaudieron, y la publicidad de la Corte expone la decisión como un triunfo.  En tanto que el consenso para definir la agresión es realmente un avance,  no es muy claro lo que debe celebrarse de esta resolución. 

domingo, 13 de junio de 2010

Estados parte de la CPI alcanzan un acuerdo sobre el crimen de Agresión.



KAMPALA — Los Estados miembros de la Corte Penal Internacional acordaron el Viernes agregar el crimen de agresión a la lista de ofensas enjuiciables por la Corte, y lograron un compromiso sobre la manera como tal ofensa podría ser referida a la Corte.

Sin embargo, el nuevo acuerdo no podría entrar en vigor sino hasta el 2017.

La enmienda establece que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas mantendrá la responsabilidad primaria al determinar si un acto de agresión ha ocurrido.

Si el Consejo de Seguridad no toma acción, el Fiscal de la Corte Penal Internacional o un Estado Parte podrían iniciar un caso de agresión.

La enmienda faculta al Consejo de Seguridad para parar un caso de agresión iniciado por el Fiscal o por un Estado Parte, mediante la expedición de una resolución al efecto.

Tal resolución necesitaría ser renovada cada 12 meses a fin de que el enjuiciamiento no se lleve adelante.

El politizado nuevo delito de Agresión


Por Muyita Salomón, Ismail Galería Musala y Izama Angelo 

El uso de la violencia por un Estado contra otro es ahora un crimen que puede ser juzgado por la Corte Penal Internacional después de que los delegados, a raíz de un acuerdo de consenso, lo incluyeron en el Estatuto de Roma el viernes por la noche.

El acuerdo, que fue inmediatamente descrito como anti-clímax por grupos de derechos humanos, ya que se muestra suave con las grandes potencias, fue alcanzado a las doce y media después de casi quince días de batallas diplomáticas. Esto significa que el uso de la fuerza en violación de la Carta de las Naciones Unidas como lo es una invasión, un bombardeo, un bloqueo o cuando un país permite a otro Estado utilizar su territorio para atacar a un tercer país, es ahora un crimen.

La decisión abre la puerta a los procesos individuales de la Corte establecida en 2002, por un cuarto crimen. Los otros crímenes son genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.

Reunión exitosa

"Estamos contentos con los resultados dada la divergencia de opiniones, en virtud de la circunstancia de que fue lo mejor que pudimos conseguir, y Kampala será conocida por este momento histórico", dijo el embajador Mirjam Blaak uno de los principales organizadores de la reunión de Uganda.

viernes, 4 de junio de 2010

El indefinido crimen de agresión: Los Estados Unidos y la Corte Penal Internacional.



Por Jared Huntington

"Es la intención de los Estados Unidos regresar a la relación con la Corte Penal Internacional."  - Stephen Rapp - EE.UU. Embajador en Misión Especial para Asuntos de Crímenes de Guerra

A pesar del precedente de dos administraciones presidenciales anteriores y la voluntad del Congreso, la Administración Obama está haciendo caso omiso a los deseos de los americanos como que su gobierno ha prometido un nivel sin precedentes de cooperación entre los EE.UU. y la Corte Penal Internacional. La Corte Penal Internacional ejerce una jurisdicción supranacional y el punto de vista de la Corte siempre prevalece, incluso sobre la objeción de los Estados Partes. Desde mayo 31 a junio 12 la Asamblea de los Estados Partes se reunirán en Kampala, Uganda, para la primera conferencia de revisión de la Corte. En Kampala los delegados revisarán cuidadosamente los logros de la Corte y considerarán varias reformas al Estatuto de Roma, que estableció la Corte Penal Internacional.

La enmienda más controvertida es la que tiene que ver con el delito de agresión. Debido a la ausencia de controles y equilibrios en el Estatuto de Roma, la Oficina del Fiscal podría lanzar fácilmente una investigación politizada contra los EE.UU. sobre la base de que los EE.UU. han cometido el delito de agresión. Una definición amplia de la agresión, que se está estudiando, junto con la jurisdicción de los tribunales sobre todos los Estados, independientemente de que sean Estados Partes en el Estatuto de Roma, presentaría una grave amenaza para la soberanía estadounidense y la seguridad nacional. La soberanía americana y la excepcionalidad enfrentan la principal amenaza de la CPI, junto con su propuesta del crimen de agresión y con la investigación en curso en los tribunales sobre las acciones de la OTAN en Afganistán.  Los EE.UU. deben continuar con su oposición a esta institución supranacional.

A un lado del debate están los que creen que la Constitución de los Estados Unidos es la ley suprema del país, que el poder judicial de los EE.UU. corresponde a nuestros tribunales y que la autoridad no puede ser despojada. En el otro lado del debate están los transnacionalístas que defienden la creencia de que los EE.UU. deben ceder nuestra soberanía política, económica y militar a una maquinaria internacional inherentemente anti- americana. Estos transnationalistas se adhieren estrictamente a la creencia de que estas instituciones internacionales, como la Corte Penal Internacional, debe prevalecer sobre la soberanía nacional. La administración del presidente Obama, liderada por Harold Koh, Stephen Rapp y Hillary Clinton, ha declarado sus intenciones de llevar a Estados Unidos por el camino del transnacionalismo y abandonar el ideal del excepcionalismo estadounidense.  Esto es evidente a través de sus comentarios recientes y de los esfuerzos para integrar a los EE.UU. a un arreglo amistoso con la CPI.

jueves, 27 de mayo de 2010

Justicia Internacional: Desastre Judicial?


En su próxima revisión, la Corte Penal Internacional tiene cosas que celebrar, cosas para mejorar y trampas que evitar


Una editorial de The Economist

Cada vez que el mundo se entera de algún ultraje incalificable en una zona de batalla, un grito se produce diciendo que tales cosas nunca deben repetirse. Esa fue la reacción después del genocidio de Ruanda, después de la limpieza étnica, asesinatos en masa y violación perpetrados en la ex Yugoslavia, después de las terribles atrocidades de Sierra Leona y el Congo, y después de los ataques contra civiles en la región sudanesa de Darfur. Así que para sus partidarios, la apertura hace ocho años de una Corte Penal Internacional (CPI) con sede en La Haya, lista para actuar en los casos en que nadie detuviera y juzgara a los peores perpetradores de esos crímenes, fue un paso en la dirección correcta. Sin embargo, en la reunión de Kampala, Uganda, el 31 de mayo, para una revisión del funcionamiento de la CPI, los 111 estados que aceptan su competencia enfrentan  grandes responsabilidades.

Su mirada inquisitiva al papel de Corte, que se origina en los tribunales ad hoc creados para juzgar a los responsables de las atrocidades en Ruanda, Yugoslavia y Sierra Leona (antes de que la CPI existiera) la presenta como decadente. Como su reemplazo permanente, la CPI ha ganando autoridad como el tribunal apropiado de última instancia para tres grupos de delitos: crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y genocidio. Su historial en el manejo de los casos que ha procesado hasta ahora, estará bajo un escrutunio estrecho. 

Mientras tanto, la conferencia de Kampala también debe decidir qué hacer en referencia a un cuarto crimen que figura en el estatuto fundacional de la Corte en el Estatuto de Roma: la agresión. Una discusión que podría ahogar todo el trabajo útil que se ha estado preparando para mejorar el rendimiento de la CPI y alentar a más países a unirse.

jueves, 20 de mayo de 2010

El estado de agresión y la pasividad judicial.

Por Richard Goldstone

Cuando los Estados miembros de la Corte Penal Internacional se reúnan a finales del mes en Kampala, Uganda, para una conferencia de revisión del trabajo de la CPI, un asunto en la agenda será la reforma del estatuto del la Corte para permitirle el ejercicio de la jurisdicción sobre el crimen de agresión.  Este asunto fue aplazado cuando el estatuto de la CPI fue adoptado en 1998.  Basado en mi experiencia como fiscal internacional y hablando como un fuerte aliado de la CPI, creo que sería un serio error agregar el crimen de agresión a la agenda actual de la Corte.  El asunto debería ser aplazado de nuevo.

De cualquier manera, la Corte ha tenido un buen comienzo cuando ha generado un respaldo global y ha demostrado su potencial para tratar el problema de la impunidad oficial por crímenes internacionales serios. Sin embargo, también ha encontrado acusaciones de politización y todavía está aprendiendo, como institución, como ejercitar efectivamente su jurisdicción sobre el genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra.

La experiencia del  Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, que igualmente trató el genocidio. crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra, debería prender una alarma para los miembros de la CPI cuando debatan el asunto de agregar el crimen de agresión a su jurisdicción.

jueves, 6 de mayo de 2010

Quien inició la pelea?



Por: Noah Weisbord

The New York Times, Mayo 3, 2010

Hacer la guerra, tradicionalmente una prerrogativa de presidentes y príncipes, pronto puede convertirse en un crimen internacional. Los estados que han firmado su afiliación a la Corte Penal Internacional están próximos a adicionar la "agresión" a la lista de crímenes que la Corte estará facultada para enjuiciar al lado del genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra. Sería un cambio en las reglas de juego en la diplomacia internacional; pero junto con su promesa trae un gran riesgo. La idea de procesar al líder de un país por ordenar una guerra que viola la Carta de Naciones Unidas es atractivo, hasta que uno se imagina a su propio líder en el banquillo por una guerra que todos los compatriotas aceptan como de legítima defensa o de intervención humanitaria. Así como existen naciones terroristas, hay otras que luchan por la libertad; y la guerra justa de un Estado es destinada a ser la guerra injusta de otro. Sin embargo, tras una década de negociaciones, y contra todas las expectativas, la Asamblea de Estados Partes en la Corte Penal Internacional ha elaborado un proyecto.

lunes, 5 de abril de 2010

El ambiguo nuevo crimen de "Agresión"


Por Michael J. Glennon

Medford, Massachusetts - Dos veces en los últimos meses, líderes políticos y militares de Israel habrían cancelado viajes a Gran Bretaña debido a la preocupación de que pudieran ser detenidos por presuntos crímenes de guerra.

Funcionarios de otros países pronto podrían enfrentar situaciones similares - no sólo en Gran Bretaña pero también en Francia, Alemania, Japón y otras naciones que son miembros de la Corte Penal Internacional.

En mayo, los Estados miembros de la Corte se reunirán en Kampala, Uganda, para considerar la adición de un nuevo delito de agresión a los delitos que la Corte puede juzgar. Si se incluye el delito, todos los países miembros estarán obligados a detener a funcionarios acusados de ese crimen - incluso si proceden de países que se niegan a hacer parte del Estatuto de Roma.


domingo, 4 de abril de 2010

Para detener el crimen de agresión, hay que perseguirlo.


Por David Swanson

Cuando mi amiga Jodie Evans recientemente trató de hacer un arresto ciudadano de Karl Rove, declaró que  las Actas de Downing Street eran "una fabricación completa." Por supuesto, esta "completa fabricación" era en realidad el acta de una reunión oficial organizada por el entonces primer ministro británico, Tony Blair. Blair y Bush fueron interrogados  sobre el documento en una conferencia de prensa de la Casa Blanca en junio de 2005 y su autenticidad no fue negada. Sin embargo, ese documento es una de las menos importantes piezas de  evidencia de que nos mintieron en la guerra de Irak. He puesto el abrumador caso en mi libro "Amanecer".

El peor daño hecho por nuestra continuo debate sobre si la guerra se basó en realidad en mentiras, es que no hemos sido capaces de centrarnos en algo más importante. Si la guerra se basó en mentiras (como por supuesto lo fue) o en una verdad del evangelio o en los errores de un puñado de idiotas, no tiene absolutamente nada que ver con el hecho indiscutible de que la guerra fue un acto criminal de agresión. Por supuesto, mentir al Congreso o defraudar el Congreso es un delito grave, pero es uno de los delitos menores cometidos en esa orgía particular. Atacar a otro país, tenga o no armas de cualquier tipo, es el más grave de los crímenes en los libros. Si, como todos los estudios serios sugieren, más de un millón de personas han sido asesinadas por la invasión y ocupación de Irak, entonces ha habido más de un millón de asesinatos. Si alguien alguna vez mintió acerca de cualquier cosa no tiene que ver con ese hecho. Lo mismo ocurre, en menor escala hasta ahora, por la invasión  y ocupación de EE.UU. a Afganistán.

martes, 23 de marzo de 2010

Carl Boggs: Los crímenes de Imperio.


Superpoder canalla y dominación mundial.

Por: Luis Watzal

Sucesivos gobiernos de Estados Unidos designan otros países, cuyos líderes no les gusta, como "estados canallas". Noam Chomsky demostró en "Estados canallas" que esta designación no se aplica a países como Irak, sino a los propios Estados Unidos. Según él, la superpotencia estadounidense cumple con todas las caracteristicas de esa entidad. Los EE.UU. y su "socio menor", el Reino Unido, convirtieron a Irak en una caricatura de una nación fuera de la ley "que amenaza al mundo entero", y a Saddam Hussein como la reencarnación de Adolf Hitler. Si eso hubiera sido cierto, deberían haber recurrido al Consejo de Seguridad de la ONU. Al contrario, comenzaron un acto de agresión contra Irak, lo que demuestra el desprecio por el derecho internacional y por la Carta de las Naciones Unidas, que hubieran proporcionado una base legal para manejar la  crisis de manera pacífica. Chomsky menciona que Libia, Cuba y Corea del Norte fueron también designados como "estados canallas", y "el emperador de Crawford, Texas» llamó a Irán, Irak y Corea del Norte como el "eje del mal". El presidente Ronald Reagan había llamado ya la Unión Soviética un "imperio del mal". Así, uno puede dudar si los países fueron estigmatizados como "Estados delincuentes", porque "El crimen de Imperio" es la historia criminal de la conducta de EE.UU. en las relaciones internacionales.

viernes, 19 de febrero de 2010

La guerra preventiva y el fin de Núremberg.


February 18, 2010 

Un artículo de  Richard Hoffman.  Traducido por Luis J. Leaño C. 

http://www.wsws.org

El discurso del Presidente Barack Obama como Nobel de la Paz en Oslo en diciembre pasado fue ampliamente visto como una glorificación del militarismo en lugar de una promoción de la paz. En varios análisis se revisó el discurso, en el contexto de la continuación y la escalada por parte de la administración de Obama de la política militarista agresiva en Asuntos Exteriores del gobierno de Bush.