El sistema judicial internacional ha proporcionado a los sobrevivientes del genocidio de Ruanda una adecuada justicia?
Por Andrew Wallis.
Traducido por Luis Leaño
Este mes el mundo ha centrado su atención en Ruanda con motivo de la conmemoración del genocidio contra los tutsis que desgarró al país durante el verano de 1994. Para los presentes en el estadio de Amahoro en Kigali, el 7 de abril, en el principal acto conmemorativo, los gritos de agonía de los sobrevivientes aún traumatizados en la multitud, reveló que para muchos de ellos el sufrimiento continúa.
Una fuente continua de dolor es ver a aquellos a los que consideran responsables de la masacre ser absueltos o condenados a penas escasas en el Tribunal Penal Internacional para Ruanda (CPIR) en Arusha, Tanzania. Habiendo sido abandonados por las Naciones Unidas, que permaneció impasible y se limitó a observar el genocidio, muchos acusan a la organización de fallar de nuevo -esta vez para hacer justicia-.