El nuevo orden mundial bajo el dominio de los Estados Unidos pone el derecho internacional a su arbitrio y pone lacayos comprados como jueces. Estados Unidos, que ni tan siquiera es signatario del tratado que creó la Corte Penal Internacional, genera todos los ataques como un jefe de mafia. Los africanos y algunos serbios son los únicos que son arrestados, mientras que los grandes crímenes contra la paz se disfrazan como intervenciones humanitarias.
La Corte Penal Internacional es a pesar de su nombre, una corte que patrocina la causa de la criminalidad. Actúa en conciento con las naciones más poderosas de la tierra y les permite incurrir en crímenes de agresión contra millones de prsonas alrededor del mundo. Solamente los débiles son castigados. Los agresores usan la Corte para comportarse como si ellos fueran las partes afectadas.