"Cualquier recurso a la guerra, a cualquier tipo de guerra, es un recurso a medios que son inherentemente criminales. Guerra, inevitablemente, es un curso de asesinatos, asaltos, privaciones de la libertad, destrucción de la propiedad.

"


Robert Jackson

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jueves, 23 de abril de 2020

El problema de la intención criminal en la investigación de tortura en Afganistán.

por Peter Robinson

Traducido por Luis J. Leaño

April 15, 2020

La reciente decisión de la Corte Penal Internacional (CPI) al autorizar al Fiscal Fatou Bensouda para investigar presuntos crímenes de guerra en Afganistán, incluye acusaciones de que el personal estadounidense cometió tortura al interrogar prisioneros allí y en otros países miembros de la CPI. El fiscal identificó a los posibles acusados como funcionarios de la CIA y del Departamento de Defensa (DOD) que idearon, autorizaron o supervisaron los interrogatorios. Si esos funcionarios son acusados en última instancia, probablemente deberá examinarse si tenían la intención criminal requerida o si confiaron de buena fe en las garantías del Departamento de Justicia de que las llamadas "técnicas de interrogatorio mejoradas" en las que participaron, eran legales.


El artículo 30 del Estatuto de Roma de la CPI exige que el acusado tenga intención y conocimiento. El artículo 32 reconoce que algunos errores de derecho pueden negar ese estado mental. Por lo tanto, el personal de los Estados Unidos que se basó en el asesoramiento legal del Departamento de Justicia (DOJ) puede no ser penalmente responsable, incluso si ese consejo resultó ser incorrecto.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Afganistan: Se han cometido graves crímenes, según HRW

Diciembre de 2013. 

La oficina del fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) debería acelerar su investigación preliminar sobre los graves crímenes internacionales cometidos en Afganistán, dijo a principios de este mes, Human Rights Watch. En su informe de Noviembre de 2013, llamado Examen preliminar de actividades, la oficina del fiscal de la CPI determinó que "crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad fueron y se siguen cometiendo en Afganistán", y que examinaría si el gobierno está tomando medidas suficientes para investigar y enjuiciar estos delitos.

"Los hallazgos del Fiscal de la CPI en el sentido de que crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad todavía se están cometiendo en Afganistán, debería poner en marcha una investigación completa para impulsar la justicia en el país", dijo Richard Dicker, director de Justicia Internacional de Human Rights Watch. "Esta sería una señal de que los violadores de derechos humanos en Afganistán no pueden evadir la justicia para siempre."

lunes, 29 de julio de 2013

No es cultura, es un crímen contra la humanidad.

26 de Julio de 2013.

Por Anne Marie Waters. 

Traducido por Luis J. Leaño. 

Cuando un crimen contra la humanidad no es un crimen contra la humanidad? Cuando es cometido contra las mujeres, por supuesto. 

Esta es una breve descripción: 

Como lo señala la exposición de motivos del Estatuto de Roma de la CPI, los crímenes contra la humanidad "son delitos particularmente infames que constituyen un ataque serio a la dignidad humana o una humillación grave o una degradación de los seres humanos". No son eventos aislados o esporádicos, sino que son parte de una política gubernamental (aunque los autores no necesitan identificarse con esta política) o de una práctica extendida de atrocidades toleradas o condonadas por el gobierno o la autoridad de facto.  El asesinato, la exterminación, la tortura, la violación, o la persecución política, racial o religiosa y otros actos inhumanos, constituyen el umbral  de los crímenes contra la humanidad solamente si ellos son parte de una práctica generalizada o sistemática.  Los actos inhumanos de esta naturaleza pueden constituir graves infracciones de derechos humanos, o dependiendo de las circunstancias, crímenes de guerra.  Pero puede no corresponder a la categoría de los crímenes en discusión. 

Para acompañar la explicación, este es un aparte de un correo electrónico que recibí esta semana:

Mi vida se ha vuelto una pesadilla porque mi padre me golpea. El detesta que yo quiera obtener una educación elevada porque él y mi madre quieren que me case en un par de meses con un extremista musulmán que no está a favor de la idea de una mujer educada, tal y como lo hace mi familia. Quise obtener ayuda aquí, en Arabia Saudita, pero las leyes respaldan a los guardadores masculinos sobre cualquier otra cosa.  El gobierno saudí no llevaría a un padre o un esposo ante la justicia por matar a sus hijas o esposas.  Reconozco que no puedo hacer esto sin el temor de ser asesinada por mi padre o por el gobierno. 

lunes, 10 de octubre de 2011

Balance de los 10 años de guerra y crisis social en Afganistán

REDACCIÓN ELTIEMPO.COM


08 de Octubre del 2011



Los resultados en sanidad, salud y educación muestran un desolador paisaje en el país asiático.

 Cuando se ha cumplido el décimo aniversario de la guerra en Afganistán, con la mirada puesta en el calendario de retirada de las tropas extranjeras, que concluirá en el 2014, los afganos deben hacer frente a desafíos que nada tienen que ver con atentados suicidas o el conflicto armado. 
Aunque la situación de seguridad sigue siendo crítica, como lo admitió el viernes el presidente Hamid Karzai, los mayores problemas son de carácter social. Desde el 2001, la comunidad internacional ha donado unos 23.000 millones de dólares en ayuda al desarrollo, pero más de 60 por ciento del país carece de agua potable para consumo humano.
El dato es tan alarmante que Kabul, con cinco millones de habitantes, podría quedarse sin agua potable en una década. 
En Afganistán, el acceso a los hospitales es gratuito, pero las familias deben adquirir las medicinas para que sus hijos puedan ser tratados. 
En un país donde el 70 por ciento de la población sobrevive con menos de cuatro dólares diarios, invertir en medicamentos es imposible. Por eso, los datos de mortalidad infantil hielan la sangre: 150 de cada 1.000 niños mueren antes de cumplir los 5 años.
Las Naciones Unidas calculan que en Afganistán hay más de 600.000 niños de la calle que no tienen la posibilidad de ir a la escuela porque sus familias necesitan los ingresos. Esta situación deja en papel mojado cualquier excusa de por qué el dinero de los países donantes se destina a la maquinaria de guerra y no a la educación.
Otra complicación que se suma al oscuro panorama de Afganistán es la de los oasis del opio. Auténticos vergeles de amapolas brotan en los campos de las conflictivas provincias sureñas del país. 
Helmand esta considerada la mayor fábrica de opio de Afganistán, especialmente el distrito de Musa Qa'lah, donde los granjeros dedican tres partes de su tierra a plantar adormidera mientras la restante la destinan al trigo. Según un informe de la DEA (agencia antidrogas de Estados Unidos), los beneficios obtenidos por la insurgencia rondan los dos millones de dólares anuales. 
Los talibanes, el grupo fundamentalista al que las tropas aliadas y la Otan no han podido vencer en diez años, sacan el mayor beneficio a través de un impuesto revolucionario que cobran a los campesinos (cerca del 40 por ciento del total de la venta del opio) y que les reportó 1'300.000 dólares en el 2010.
Ethel Bonet
Para EL TIEMPO
Kabul

domingo, 24 de julio de 2011

Amargos contrastes


Por: Luis J. Leaño.

En el mundo profundamente contradictorio en el que vivimos, las incongruencias resultan a menudo ridículamente patentes. Según la portavoz de Unicef en Ginebra, Marixie Mercado, el número total de niños en situación de "malnutrición severa" en Somalia, Kenia y Etiopía alcanza ya la cifra de 2,3 millones de infantes. Esta organización internacional ha solicitado a sus miembros 1.900 millones de dólares para ayudar a estas naciones africanas a combatir la hecatombe humanitaria, pero de esa cantidad solo se ha financiado hasta la fecha menos de la mitad. La subsecretaria general para Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), Valerie Amos, dijo que "Tenemos un agujero de 1.000 millones de dólares"  en una crisis que va para largo.

Por contraste, la guerra de Afganistán, que acaba de cumplir nueve años, le cuesta solamente a Estados Unidos, según diversos análisis del Congreso, 100.000 millones de dólares por año, siete veces el producto interno bruto de Afganistán. El costo, hasta 2010, de esa guerra y la de Irak, combinadas, ha sido de 1,1 billones de dólares, sin contar con los recursos invertidos por otras naciones de la coalición que mantienen tropas acantonadas en el país asiático con el solo propósito de combatir los talibanes.  Con lo que invierten los países poderosos del mundo en menos de un mes de operaciones militares, se aliviaría la crisis humanitaria de África, incluyendo la tarea de arrebatar 780.000 niños de las garras del hambre.

Si la política mundial se rigiera por parámetros de la sana lógica y  por la ausencia de hipocresía en la aplicación de los ideales consagrados en los manifiestos de derechos humanos, quizá viviríamos en un mundo más equitativo y por ende, menos violento. Pero es innegable que la inversión para aliviar la hambruna de decenas de miles de personas en el cuerno africano, no arroja los rendimientos financieros, ni políticos, ni territoriales que sirve la industria de las armas ni el plan de dominio sobre los recursos preciados del planeta. Este es apenas un ejemplo del esquema alrededor del cual gira nuestro mundo, en donde la muerte constituye un negocio más rentable que la preservación de la dignidad de la especie humana.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Otan reconoce que mató e hirió a civiles en Afganistán y nombra equipo para investigar los hechos

El Tiempo. Septiembre 8/09 Aunque no precisó el número, aceptó que el bombardeo del viernes pasado contra camiones-cisterna con gasolina robados por los talibanes en la provincia de Kunduz (norte), sí dejó víctimas inocentes. Una investigación preliminar "llevó a la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (Isaf, por sus siglas en inglés, la fuerza de la Otan) a creer que hubo insurgentes, pero también civiles, entre los muertos y heridos por este ataque aéreo" solicitado por las tropas alemanas, indicó el organismo en un comunicado difundido este martes.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Cerca de 60 muertos habría dejado bombardeo de Otan en Afganistán; casi la mitad serían civiles

El Tiempo. Sept. 4/09. El ataque se produjo cuando los talibanes distribuían entre la población local el combustible de dos camiones-cisterna que habían robado horas antes, dijo el gobernador de la provincia, Mohammad Umar. El incidente, que ocurrió en la provincia norteña de Kunduz, podría reactivar el odio contra las tropas extranjeras dos meses después de que el nuevo mando de Estados Unidos y de la Otan en el país anunció medidas para reducir el enorme número de víctimas civiles que deja esta guerra.