The Daily Star
Traducido por Luis J. Leaño.
La reciente declaración de China de una zona de identificación de defensa aérea que se extiende a los territorios que no controla, nada tiene en común con el arresto en América y la requisa al desnudo de un diplomático indio en Nueva York por supuestamente no haber pagado legalmente los salarios del ama de llaves que había traído de la India. De hecho, estos episodios personifican un enfoque unilateralista de ambas potencias hacia la ley. Un orden mundial internacional justo, basado en normas, ha sido promocionado por los estados poderosos como esencial para la paz y la seguridad internacionales. Sin embargo, hay una historia de grandes potencias que desobedecen la ley internacional mientras que la usa en contra de otros. La Sociedad de Naciones fracasó porque no pudo castigar o impedir tal comportamiento. Hoy en día, los Estados Unidos y China sirven como ejemplos principales de un enfoque unilateral en las relaciones internacionales, incluso a medida que aseveran apoyo al fortalecimiento de las normas e instituciones globales.
Considerese a los Estados Unidos, que se ha negado a unirse a tratados internacionales clave - por ejemplo, la Convención de 1982 de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, la Convención de 1997 de Naciones Unidas sobre el Derecho de Usos No Navegables de Cursos de Aguas Internacionales (que aún no ha entrado en vigor), y el Estatuto del Tribunal Penal Internacional de 1998. El unilateralismo sigue siendo el hilo conductor de la política exterior de Estados Unidos, que se refleja en sus intervenciones internacionales, ya sea por guerra cibernética y de vigilancia, los ataques con aviones no tripulados o los esfuerzos para lograr un cambio de régimen.